¿Qué es la Gestión Forestal Sostenible?

Gestión Forestal Sostenible

15 may. 2021

El concepto moderno de Gestión Forestal sostenible tiene su origen en la definición acuñada en la Conferencia interministerial de Helsinki que tuvo lugar en el año 1993, según la cual se define como “la administración y uso de los bosques de manera y en tal medida que mantengan su biodiversidad, productividad, capacidad de regeneración, vitalidad y su potencial de cumplir, ahora y en el futuro, funciones ecológicas, económicas y sociales relevantes, a escala local, nacional y global, sin causar daño a otros”. En este sentido, lo forestal, aunque sea complicado de definir, es un concepto físico extremadamente real. En el caso español ocupa más de la mitad del territorio, un total de 27.664.673,77 ha (MARM, 2011), lo que supone el 54,82% del territorio nacional. Así, que la gestión forestal será aquella que se realice sobre más de la mitad del territorio, que además es que alberga los mayores valores naturales, y aporta más servicios ambientales.

La gestión Forestal Sostenible como tal está basada en tres pilares fundamentales:
• Económico: La existencia de un interés económico facilita la conservación del bosque. Cuando éste no existe, el interés por el mismo se pierde, la población local suele abandonar los entornos, el espacio comienza a degradarse y por tanto deja de producir valor tanto para los propietarios como para la comunidad.

• Social: La explotación forestal permite fijar la población en el ámbito rural, favoreciendo el cuidado y vigilancia de esos entornos forestales, arraigando tradiciones culturales y permitiendo áreas de ocio.

• Ambiental: Una gestión forestal sostenible permite a la propia naturaleza y a sus gestores regenerar y conservar recursos de forma indefinida, además de ayudar a mantener la biodiversidad, reducir los gases de efecto invernadero, interviene en la regulación hídrica y protege los suelos.
Nosotros creemos que estos mismos valores (el económico, el social y el ambiental) se pueden extrapolar al consumidor. Si la sociedad actual es consciente de la seria situación en la que nos encontramos, como consumidores responsables deberíamos valorar en todo proceso de compra estos tres factores y exigir certificaciones que aseguren que los productos que adquirimos provienen de una gestión forestal sostenible.
Esta fórmula en la que todos ganamos (entornos económicos, sociales y naturales) convierte a la Gestión Forestal Sostenible además de ser una práctica inteligente favorecerá la conservación de los bosques para futuras generaciones.