Entrevista a Joan Groizard, director general del IDAE

Entrevista a Joan Groizard, director general del IDAE

28 mar 2022

Desde AVEBIOM creemos que la biomasa sólida puede jugar un papel muy importante en la generación de energía térmica en municipios de menos de 5.000 habitantes, en redes de calor en ciudades de mediano tamaño y en la industria, sustituyendo sistemas alimentados con combustibles fósiles y/o equipos obsoletos e ineficientes e incluso radiadores eléctricos.
Por otra parte, entendemos que la generación eléctrica con biomasa en centrales bien planificadas es crucial para movilizar subproductos forestales y agrobiomasa en cantidad suficiente y de forma rentable para abastecer tanto a estas plantas como al sector térmico.

En el futuro veremos tecnologías para generar energía que ahora no podemos ni imaginar, pero seguiremos necesitando gestionar subproductos biomásicos (para evitar incendios, plagas, liberar espacio…) ¿Cuál es el rol que en verdad desea asignar el Gobierno a la biomasa sólida en España en los próximos años?

La biomasa sólida tiene mucho que aportar, tanto para uso térmico como eléctrico en todos los ámbitos. Es una tecnología muy versátil, proporcionando electricidad y también con un gran potencial para sustituir combustibles fósiles por energías renovables.

La biomasa nace y se integra perfectamente en el medio rural permitiendo la generación de altos niveles de empleo, no solo durante la construcción sino también a lo largo de la vida útil de las instalaciones de generación o de valorización energética de los combustibles biomásicos. Esto convierte a la biomasa en una gran aliada de las políticas de reto demográfico.

En el PNIEC, la biomasa tiene un papel protagonista, existiendo una medida específica para su aprovechamiento, concretamente la medida 1.11. (Programas específicos para el aprovechamiento de la biomasa). En el marco de este Plan, el objetivo a 2030 sería alcanzar una potencia instalada de biomasa para uso eléctrico de 1.408 MW y un incremento de 411 tep/a para usos térmicos.

Nuestro marco estratégico de Energía y Clima no solo trata de cumplir objetivos de emisiones y renovables, sino generar empleo, cohesión territorial y nuevas oportunidades. En este sentido, la biomasa es una oportunidad para el medio rural, utiliza recursos locales y dinamiza la actividad.

Pero me gustaría destacar la aportación que la biomasa térmica puede llegar a jugar en el sector industrial, así como en redes de calor urbanas. También para para climatización de edificios en el sector residencial y en el sector servicios.

En mi opinión, no podemos dejar de resaltar el papel de la biomasa en cogeneración, con un gran potencial para avanzar así en la transición energética.

El PNIEC asigna a la biomasa un incremento de 411 ktep, tan solo un 15% del aumento total de energía térmica renovable previsto a 2030. Desde el proyecto Agrobioheat hemos visto que la biomasa podría aportar 1100 ktep gracias, sobre todo, a una mayor penetración de la agrobiomasa residual. ¿Cómo estima IDAE las posibilidades de valorización de este abundante recurso que genera España y que, en la actualidad y muy a menudo, conlleva dificultades de gestión? ¿Qué expectativa tiene IDAE para los cultivos energéticos en el futuro, cuando la bioeconomía demande más fuentes de biomasa para múltiples usos?

Durante los próximos años la biomasa térmica se enfrenta no solo al desafío de crecer en cuanto a su aportación cuantitativa, sino también al de adaptarse tecnológicamente mediante equipos más eficientes, con mejores condiciones operativas, mejor adaptados a combustibles normalizados, etc.

La colaboración entre la Secretaría de Estado de Energía, la Secretaría General de Agricultura y Alimentación y la Secretaría de Estado de Medio Ambiente es muy estrecha de cara a la promoción de energía renovable a partir de biomasa que cumpla los criterios de sostenibilidad establecidos en la Directiva, relativa al fomento del uso de energía procedente de fuentes renovables 2018/2001 (DERII).

En particular, se está trabajando conjuntamente para poner en marcha dichos requerimientos de sostenibilidad en el marco de la transposición de la Directiva y así permitir movilizar la enorme disponibilidad de biomasa.

Nuestro sector, como otros relacionados con las energías renovables y la eficiencia energética, mira con esperanza los programas de ayudas para avanzar en la transformación energética del país. Las convocatorias estarán abiertas hasta finales de 2023, pero ¿van a contar con fondos hasta el final del periodo? ¿Es posible saber cuántas solicitudes se han realizado hasta la fecha para instalar sistemas de biomasa en España? ¿Existe una estimación de cuánto espera IDAE haber avanzado en la instalación de equipos de biomasa al finalizar 2023?

En este momento aplicables a la biomasa, entre otras tecnologías, están vigentes el RD 477/2021 de Autoconsumo de aplicación al sector residencial, el PREE 5.000 que tiene su ámbito en el sector edificios, el DUS 5.000 dirigido a entidades locales y el recientemente publicado RD 1124/2021, por el que se conceden ayudas directas a la implantación de instalaciones de energías renovables térmicas en diferentes sectores de la economía. El programa CE IMPLEMENTA está dirigido específicamente a Comunidades Energéticas. También tenemos previsto, sacar en próximas fechas una línea de ayuda para biogás y otra para redes de calor con renovables.

Es importante destacar que estos programas están abiertos hasta 2023, con lo que evitamos tener que abrir y cerrar convocatorias cada año, este cambio en el diseño de las líneas de ayudas proporciona más estabilidad.

La mayoría de las CCAA ya han publicado las convocatorias del RD 477/2021 de Autoconsumo. El programa 6 “Realización de instalaciones de energías renovables térmicas en el sector residencial” está dotado de un presupuesto compartido para todas las tecnologías y su aplicación podría ser desigual, ya que algunas avanzan más rápido que otras. Al tratarse de un régimen de concurrencia simple, las solicitudes de ayuda se atienden por orden de presentación hasta el agotamiento de los fondos.

En el RD 1124/2021 para la implantación de renovables térmicas, recientemente publicado, también se otorgarán las ayudas a través de las CCAA según un esquema similar al comentado anteriormente por orden de presentación hasta el agotamiento de los fondos.

Por estas razones no podemos anticipar un dato sobre el avance concreto de la biomasa térmica al 2023, pero confiamos en que juegue un papel relevante por todas las ventajas que estamos comentando.

Los requisitos solicitados en los procesos de petición de ayudas permiten acreditar lo que venimos defendiendo: que la biomasa es limpia y que genera ahorros importantes de gases de efecto invernadero.

Algunos fabricantes y distribuidores de equipos de calefacción con biomasa para ámbito doméstico nos trasladan la complejidad que ven en los procesos de acceso a ayudas y que resulta de algún modo desmotivador, ¿se podría llegar a simplificar los trámites?

Como en todos los procesos de solicitud y obtención de ayudas, para asegurar la correcta aplicación de las mismas existe normativa que es preciso respetar escrupulosamente.

Adicionalmente, todas las tecnologías incluidas en las líneas de ayuda del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) deben cumplir el Principio de no causar un perjuicio significativo al medio ambiente (DNSH por sus siglas en inglés) y justificarlo. Este aspecto es muy relevante en el caso de la biomasa, lo que unido a los requisitos introducidos en el ámbito de las emisiones hace que la documentación a presentar en el momento de solicitar las ayudas pueda parecer elevada.

Sin embargo, estos requisitos permiten acreditar lo que venimos defendiendo: que la biomasa es limpia y que genera ahorros importantes de gases de efecto invernadero.

Estamos haciendo un esfuerzo para facilitar al máximo al solicitante la adecuada cumplimentación de la documentación requerida y los procesos de presentación, subsanación, etc.

Adicionalmente a los procesos de audiencia e información pública, mantenemos una estrecha relación con el sector para mejorar el diseño y la definición de las líneas de ayudas y así asegurarnos de que los fondos europeos llegan a todos. Por ello, a pesar de lo tedioso que, en ocasiones, pueda parecer el proceso administrativo, necesitamos trabajar mano a mano con todos los agentes para mejorar tanto nuestras líneas de ayudas, como su tramitación.

La decisión de la Comisión Europea de considerar verde al gas natural durante un “período de transición” nos parece una hoja de doble filo; entendemos el concepto, pero creemos que puede ralentizar innecesariamente la adopción de tecnologías maduras que pueden sustituir el uso del gas como las redes de calor con biomasa sólida o la inyección de biometano a la red gasista. ¿Qué cree que va a pasar en España?

El Gobierno de España está absolutamente en contra de considerar “verde” el gas natural y nuestra visión y esfuerzos a futuro en la transición a las energías renovables no se van a ver condicionados en absoluto.

Estas tecnologías, que consideramos no deberían ser consideradas verdes, pueden seguir desarrollándose a través de nuevas inversiones, pero su consideración como energías limpias puede afectar al impulso que, desde empresas, se otorga a las energías renovables.

En este sentido, el PNIEC lo deja claro: la nueva potencia energética se basa en renovables. El despliegue de las energías renovables resulta crucial para alcanzar los objetivos medioambientales en toda la Unión Europea.

En ocasiones, desde algunos ámbitos se arremete contra la bioenergía atribuyéndole injustamente ser causante de deforestación o de emisiones perjudiciales. Desafortunadamente, el sector es pequeño y carece de las herramientas necesarias para responder con impacto suficiente a estas acusaciones, ¿cómo podría contribuir IDAE a mostrar de forma continua los beneficios que aporta el uso energético de la biomasa tanto al ciudadano como al país?

En el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia cuenta, en su componente 7 para el despliegue e integración de energías renovables, con un presupuesto de 3.165 M€, que gestiona IDAE y que es considerado como uno de los ámbitos claves para la Transición Energética. A día de hoy, el IDAE está volcado en gestionar este Plan a través de distintas líneas de ayudas que otorgan una relevancia histórica a las energías renovables, entre las que se incluye la biomasa.

Una forma de demostrar los beneficios que la biomasa aporta tanto para el ciudadano como para el país es a través del hecho de que dichas ayudas contribuyan a la evolución tecnológica de los combustibles, equipos, etc. exigiéndose o valorándose dichos aspectos. El sector de la biomasa está demostrando que puede cumplir sobradamente con esos requisitos.

Además, a la hora de adjudicar nuevos proyectos y otorgar estas ayudas se exige un plan estratégico con las estimaciones de impacto sobre el empleo local y la cadena de valor industria, como figura en las subastas de nueva capacidad renovable presentadas en 2021 y en el PNIEC. De esta forma, precisamente, permitimos que los consumidores puedan tomar decisiones informadas.

España necesitaría actualizar la información sobre el parque de equipos de calefacción con biomasa en el sector residencial y los factores de emisión utilizados para inventariar sus emisiones, como ya han hecho en Austria y otros países, ¿está en la agenda esta necesidad?

La biomasa térmica se caracteriza por ser utilizada, entre otros, por muchos pequeños consumidores de sectores dispersos con lo cual obtener información sobre el parque de equipos es una labor complicada.

Estamos comenzado un trabajo para actualizar la estimación del consumo de biomasa en España que nos aportará información al respecto.

Siempre se dice que la Administración debe dar ejemplo a los ciudadanos. La valorización energética de la biomasa genera sinergias positivas bien contrastadas entre la economía, el medioambiente y lo social ¿veremos instalaciones de biomasa en instituciones públicas emblemáticas que sirvan de escaparate de estas sinergias?

Esperamos que los programas de ayudas animen a las Administraciones públicas a solicitar ayudas en este sentido. En el ámbito del RD 1124/2021, el Programa 2 está dirigido a la realización de energías renovables térmicas en infraestructuras del sector público.

Las convocatorias de ayudas a la inversión en renovables cofinanciadas con fondos FEDER han sido una oportunidad para la implantación de energías renovables en edificios públicos. Un ejemplo de ello han sido los proyectos financiados a entidades locales de pequeñas redes de calor de biomasa para abastecer las demandas térmicas de edificios municipales, como es el caso de los ayuntamientos castellanoleoneses de Palencia, Ponferrada, Navaluenga; o los catalanes Palau-solità i Plegamans, Torrefarrera, Sant Pere de Torelló, entre otros.

En el programa de ayudas para entidades locales, contamos con 77 expedientes favorables para desarrollar proyectos de instalaciones de generación térmica renovable utilizando biomasa como combustible. Por tanto, las entidades locales ya están apostando por la biomasa, gracias a los planes de IDAE.

El gran nicho que puede cubrir el biogás y biometano son los sectores ganadero y agroalimentario. ¿Cree que los agentes principales -tecnólogos, red de gas y ganaderos- están alineados para establecer los nuevos modelos de negocio? ¿Qué herramientas de apoyo y promoción se han desarrollado para facilitar su despliegue? ¿Cómo vislumbra el tamaño que debería tener este sector en 2030?

Estamos observando un enorme interés en los proyectos de biogás en muchos sectores y un dinamismo muy elevado en cuanto a iniciativas de distintas configuraciones de proyectos. Por tanto, opino que los agentes, que en el caso del biogás tienen que involucrarse, están haciendo un gran trabajo y sin duda muchos de dichos proyectos lo veremos hechos una realidad en un tiempo breve.

Hasta ahora en España el biogás se ha desarrollado ligado a recursos y aplicaciones muy concretas. Por tanto, tenemos que ser capaces de desarrollar todas estas oportunidades nuevas en España.

Un elemento inicial para avanzar en este sentido han sido las convocatorias que con fondos FEDER se ha resuelto recientemente. Nos hemos visto sorprendidos por la elevada concurrencia de proyecto de distintos perfiles y esperamos que esta también sea muy alta en la próxima línea específica para biogás del PRTR.

Con un enfoque más general, el apoyo futuro al biogás viene marcado por la HOJA de RUTA del biogás cuyo borrador salió a consulta pública*. Entre las medidas destacaría el desarrollo de las garantías de origen que esperemos que estén funcionando en un plazo muy breve.

La HOJA de RUTA del biogás establece una previsión de producción de biogás a 2030 de 10,41 TWh anuales lo cual supone un avance muy notable.



* La Hoja de Ruta del Biogás se publicó el 22 de marzo de 2022



Entrevista publicada en Biomasa News nº5 - PRIMAVERA 2022